Sorpresa y enojo. Así definieron los concejales opositores la la sensación que les causó la súbita decisión del bloque del PJ de introducir sobre tablas (sin dictamen de comisión) el proyecto de ordenanza mediante el que aprobó una excepción al Código de Planeamiento Urbano. El objetivo es que EDET pueda continuar con la construcción de una planta transformadora en un inmueble ubicado en Barrio Sur.

La mayoría oficialista fue decisiva para que el proyecto, gestionado por el Ente Provincial Regulador de la Energía de Tucumán (Epret), se convierta en ordenanza. El único peronista -de los 13 que integran la bancada- que no avaló la decisión fue el amayista Germán Alfaro, quien se retiró del recinto. El bussista Claudio Viña tampoco estuvo en la sesión a la hora de votar.

El malestar de opositores e incluso de algunos amayistas se hizo sentir fuera y dentro del edificio de San Martín y Monteagudo. Principalmente porque el miércoles, los oficialistas habían acordado no aprobar excepciones al Código de Planeamiento Urbano que no contaran con los estudios previos de las comisiones.

Pero ayer, minutos antes de que comenzara la sesión, el presidente del cuerpo, Ramón Santiago Cano, recibió un llamado. Según aseguran los alperovichistas, desde Casa de Gobierno le habrían solicitado a Cano que no dilate más el debate. Llamativamente, la iniciativa había ingresado al Concejo con el guiño del intendente Domingo Amaya. Al final, el encargado de redactar el proyecto presentado sobre tablas fue Oscar Cano, otro amayista pero también con llegada al Palacio Gubernamental.

Rápido trámite

El 30 de agosto, el Epret ingresó al Concejo un pedido para construir una planta transformadora de energía. El expediente menciona la edificación de un inmueble de 14 metros de alto en Ayacucho 266, cuando el Código de Planeamiento Urbano de la capital autoriza edificaciones de hasta 10 metros para ese tipo de emprendimientos.

LA GACETA pudo constatar que los trabajos en el lugar comenzaron días antes de obtener el visto bueno de los concejales. "Esta obra busca salvar la demanda de energía, incrementar la capacitad y lograr un mayor desarrollo en el esquema de distribución. Además, el proyecto está inscripto dentro del plan de inversiones de la empresa EDET y ya cuenta con la aprobación de Medio Ambiente de la provincia", justificó el concejal Cano.

"La obra supera una altura que hace necesario conceder esta excepción. Con esto no se perjudica a terceros y sí es necesaria su autorización", fundamentó el dirigente mercantil luego de leer el proyecto de ordenanza, que fue redactado a mano por él mismo minutos antes de su tratamiento.

Golobisky también defendió la iniciativa oficialista y argumentó que la obra está inscripta en el marco de la Ley 8.342 (Emergencia Eléctrica) y que forma parte del plan de inversiones de EDET. "Esta obra fue aprobada por audiencia pública. Participaron todos los factores y se logró su aprobación. También cuenta con el dictamen favorable del Consejo de Economía y Ambiente de la Provincia. Lo que se está pidiendo es una excepción en la altura porque se prevé realizar una construcción de 14 metros de alto, cuando el Código sólo permite 10 metros", explicó el ex secretario de Prensa y Difusión de la Provincia.

Renuncia en puerta

Uno de los opositores que votó en contra es el radical Roque Mendía, quien preside la comisión de Planeamiento del Concejo. Ofuscado porque el texto no fue analizado por esa comisión, Mendía anunció en el recinto que renunciará a la presidencia de ese grupo de trabajo.

"Me pregunto por qué estamos discutiendo, si la obra está en marcha antes de que la apruebe el Concejo. Ya está en ejecución y no llegó el proyecto a la comisión de Planeamiento. Quieren instalar dos transformadores que tienen un riesgo importante para los vecinos. Además, en el expediente no está el detalle de la obra. Por todo esto voy a renunciar a la presidencia de la comisión de Planeamiento", se quejó.

Cuando hizo uso de la palabra, Sandra Manzone (Coalición Cívica) dijo que otra vez el Concejo "es ninguneado por la Casa de Gobierno". "Estamos actuando ante un hecho consumado porque la obra ya comenzó. Pasó lo mismo con el estadio de hockey (en el club Natación y Gimnasia) que fue aprobado después de que comenzara la obra. Otra vez este Concejo es ninguneado. El proyecto no cuenta con dictamen de la Municipalidad ni de las comisiones del cuerpo", planteó

Inmediatamente, el presidente del Concejo le respondió. "Si se hubiera ninguneado al Concejo el proyecto no habría ingresado (al edificio de San Martín y Monteagudo). Manzone cuenta con el expediente desde hace dos semanas. El Epret manda el proyecto por una necesidad de la población. Tenemos que conceder la excepción porque ya se viene el verano, y todos sabemos cómo son los veranos en Tucumán. El microcentro y la zona sur se verán beneficiados. Aquí no hay ningún beneficio para el Gobierno", retrucó Cano.

El ex bussista Javier Morof también salió a bancar el proyecto. "Esta iniciativa tiene sus orígenes en un plan de inversión de energía eléctrica. Cuando se estableció este plan se fijó que la dirección en la que funcionaría la planta transformadora iba a ser Ayacucho 266", sentenció el ahora concejal alperovichista.